¿Por qué Bautizarse?

Con la muerte de Jesús en la cruz, con su Sangre, se renueva la GRACIA a partir de los Sacramentos. Tenemos un “Nacimiento Corporal” como también un “Nacimiento Espiritual” para la Vida Eterna. El Sacramento es un Canal donde se comunica la “Gracia Divina” y esta “Gracia Divina” es un puente que une la “Vida Natural” con la “Vida Sobrenatural”. El Bautismo nos ayuda a vivir como hijos de Dios, nos hace fácil creer en Dios y obrar consecuentemente, como también disminuye nuestra inclinación al mal. El Bautismo, como la Confirmación y Sacerdocio se aplica una sola vez porque imprime en el alma una marca espiritual o sello que se llama “Carácter” que es para “Siempre”, deja un sello indeleble en el ALMA.

¿Qué es el Bautizo?

Es el Sacramento por el cual nos convertimos en hijos de Dios y herederos del cielo. Jesús ordenó a sus apóstoles diciendo: “Id y bautizar a toda la gente, bautizándolas en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.” El Bautizo borra el pecado original y nos hace fuertes para que no sucumbamos tan fácilmente ante el mal. El Bautizo nos hace miembro del “Cuerpo Místico de Cristo”

El “Cuerpo Místico de Cristo” es muy importante ya que es la comunión de todos los Bautizados por el medio del cual yo comienzo a participar de los Méritos de otra persona que quizás ni conozca. Por ejemplo: recibir los bienes o méritos de una Monjita de Claustro por su penitencia, oración, ayuno por mi, me estoy beneficiando, es como si todos fuéramos miembro de un club.

San Juan, capítulo 3, 3-5. Entre los fariseos había un personaje judío llamado Nicodemo. Este fue de noche a ver a Jesús y le dijo: “Rabbí, sabemos que has venido de parte de Dios como maestro, porque nadie puede hacer señales milagrosas como las que tú haces, a no ser que Dios esté con él.” Jesús le contestó: “En verdad te digo que nadie puede ver el Reino de Dios si no nace de nuevo desde arriba.”

Nicodemo le dijo: “¿Cómo renacerá el hombre ya viejo? ¿Quién volverá al seno de su madre para nacer una segunda vez?” Jesús le contestó: “En verdad te digo: El que no renace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, y lo que nace del Espíritu es espíritu.”

 

 

Fuente: “Catecismo para bárbaros. Clase 23. Los sacramentos. El Bautismo(Catecismo en Youtube).